¡Clic!

Lo que dura un giño de ojo. Un instante. Un clic. La fotografía de nuevo como la gran afición.

Llegaron con la idea de recorrido turístico por las diferentes ciudades de los alrededores (Xátiva, Altea…), pero la yurta desplegó todo su embrujo, y en consecuencia, el día transcurrió en completo relajo; sol, baño, picoteo… Y tranquilidad. Un día apeados del mundo. Y sonidos que no acostumbran a escuchar en la ciudad. Pájaros y silencio. Y algún barrunto de brisa. No me lo han contado, pero por la noche creo que se escaparon al Bloody Mary, el bar cercano a Kurukan y que esa noche contaba con barbacoa y dj. Las estrellas y la luna en creciente fueron testigos. Ellas sí saben lo que en verdad aconteció.

Emilia y Armin 100716

2016-12-02T23:49:37+00:00agosto 24th, 2016|Categories: la yurta|Sin comentarios

Deje su comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar